3 de octubre de 2017

Errores básicos en LinkedIn que debes evitar

No cabe duda que la mayoría de los profesionales, especialmente en determinadas áreas, utilizamos la red LinkedIn como plataforma virtual para conseguir nuevos clientes, contactos, socios, proveedores, inversores, etc. Muchas personas hemos podido hacer negocio gracias a esta red y otras muchas han podido encontrar empleo bien a través de las ofertas publicadas, bien por medio de actividad con contactos suyos.
Tras un análisis de la actividad de seguidores y usuarios he elaborado un breve resumen de algunos de los principales errores que solemos cometer en esta red. El objetivo de este post no es ridiculizar tu actividad sino ayudarte a que mejores tu presencia en ella. Para ello lo he dividido en tres áreas: Errores en la descripción del perfil, errores a la hora de hacer networking y errores en tu actividad regular como red.


Perfil

Fotografía del perfil

La fotografía en el perfil es básica. No te confundas; esto no es Facebook o una red eminentemente social, sino profesional. Para mí, por ejemplo, es la primera separación entre tomar en consideración ese perfil o no.
Por otro lado, procura que la fotografía sea atractiva y ofrezca una imagen profesional, acorde con lo que haces; no es necesario que contrates un fotógrafo profesional para hacerla, ni que resulte excesivamente formal, pero trata que sea equilibrada.
Y, por supuesto, incluye tu fotografía; todavía hay mucha gente que no entiende la importancia de este primer contacto visual en la red. Hay alrededor de un 35% de perfiles sin fotografía. Esto es, si cabe, todavía más grave.
De los seis perfiles de la imagen te sugiero que revises con  cuidado los dos que están marcados en  rojo: uno es una foto en la que no se distingue la imagen de la persona y, en el otro, ni siquiera dispone de fotografía. 


Portada

Añade una imagen que te identifique con tu actividad profesional, tu empresa o por aquello por lo que seas conocido. Asegúrate que el tamaño de la imagen es el adecuado para evitar que aparezca pixelada o deformada.


Titular del perfil

Algunos usuarios simplemente lo ignoran y lo dejan en blanco; otros no lo actualizan al añadir un nuevo puesto, una nueva especialización o una nueva formación relevante.
Si no tienes trabajo en este momento te sugiero que te describas con aquella expresión que mejor se adecua a tu experiencia profesional o al puesto que deseas alcanzar. Deja para otros lugares expresiones vacías como “En búsqueda de nuevos retos profesionales” o “En búsqueda activa de empleo”. Trata de ofrecer una descripción que te defina.


URL personalizada

Cada vez lo pone LinkedIn más fácil, pero si personalizas la url de tu perfil va a resultar mucho más sencillo que te encuentren. Cada url es única; puede que tu nombre y apellido ya estén ocupados, pero trata de buscar la mejor combinación, de forma que puedas ser fácilmente encontrado.

Uso de palabras clave

Uno de los principales errores que cometen muchos usuarios es la no utilización de palabras clave que sirvan para describir lo que hacemos, nuestras búsquedas, nuestros intereses. Debemos de pensar en LinkedIn como un motor de búsqueda en el que debemos de facilitar el acceso a quienes puedan estar interesados en encontrarnos.

Tu lista de “habilidades”


Está bien que insertes algunas de las habilidades que deseas dar a conocer (si realmente las tienes). Pero, no olvides, que lo que verdaderamente sirve para que dichas habilidades sean reconocidas es que hayan sido validadas por otros contactos tuyos.

Errores tipográficos

Hay usuarios que no introducen de forma tipográficamente adecuada los nombres de las empresas, los puestos ocupados o, incluso, su propio nombre – aunque solo sea el uso de mayúscula en la primera letra de nombres y apellidos.
Linkedin no dispone de un corrector interno, pero la mayoría de los navegadores suelen subrayar las expresiones no incluidas en su diccionario – y habitualmente suelen ser errores tipográficos. De lo contrario, utiliza un procesador de texto que te ayude a revisar la ortografía y la gramática.

No dispones de recomendaciones o tienes pocas y escasamente representativas

Las mejores recomendaciones provienen de aquellas personas con las que has estado trabajando o colaborando a cualquier nivel. Son quienes te conocen y pueden describir lo mejor de ti. Procura que las recomendaciones sean creíbles y no expresen generalidades que podrían aplicarse a cualquier otra persona.
Si no abusas, no es una práctica ilícita solicitar a alguno de tus contactos con quien has tenido mayor relación profesional fuera de la red que te escriba una recomendación. No olvides, no obstante, que tienes la última palabra a la hora de decidir si se publica o no cada recomendación. Pero, repito, no abuses.


Networking

Identificar nuevos contactos potenciales de interés

LinkedIn puede ser una gran herramienta para hacer networking, pero contactar con alguien a quien no conoces y no te conoce puede resultar algo extraño. Habitualmente la herramienta de búsqueda puede ser suficiente para identificar a alguno de esos contactos potenciales, pero luego viene el problema de la aproximación a esa persona.

Para ello, por una parte, es bueno participar en grupos de interés. Ahí podemos identificar muchas personas que nos pueden interesar y, dado que compartimos el interés por los contenidos de ese grupo, la aproximación puede ser más sencilla.
A través de la herramienta de búsqueda podemos identificar también contactos de segundo grado (los únicos a los que podremos invitar a nuestra red), con una mayor precisión, pues ofrece una variedad de opciones muy interesantes a la hora de delimitar la búsqueda.



No has exportado tus contactos de tu lista de correo o de otros perfiles

Muchas veces es más conveniente contactar con aquellas personas con quien ya hemos tenido algún tipo de relación profesional que con gente que no conocemos de nada. Es útil importar la lista de contactos de tu correo electrónico y ver quiénes de esa lista (no todos, por supuesto), pueden resultarte de interés.



Personaliza las invitaciones

En cualquiera de los casos, siempre recomiendo personalizar la invitación, presentándote e indicando el motivo por el que te interesa dicha persona. El receptor de la invitación la atenderá con más interés que si recibe la comunicación estandarizada de la red.
Advertencia: si utilizas la aplicación móvil no puedes personalizar la invitación. Te aconsejo que las curses siempre desde un ordenador; no tendrás problema alguno para enviar tantas invitaciones personalizadas como desees.

Trabajar las relaciones antes de pedir favores

No solo debemos añadir contactos a nuestra lista; es conveniente crear una relación con ellos para, si surge la ocasión, poder solicitar algún favor, especialmente si te encuentras en búsqueda activa de empleo. Plantéatelo al revés: ¿qué pensarías de alguien que te añade como contacto, luego ya deja de existir para ti y, de repente, te pide un favor?


Actividad

No posteas con cierta regularidad contenidos vinculados a tu actividad o entorno profesional

Crear tu perfil y luego olvidarte de que existe es la peor práctica posible. Tener un perfil activo no implica excesivo trabajo y puede ser una forma también para modelar tu marca personal/profesional en la red.
Sube un enlace, un comentario, una actualización, una fotografía, etc, vinculados a tu entorno profesional. Muestra lo que haces, lo que opinas…; es una gran forma de dar a conocer y darte a conocer. 
Te sugiero que identifiques grupos que sean de tu interés y participes con tus comentarios, contenidos, etc. Es una gran manera de generar reputación y de darte a conocer en tu área de experiencia.

LinkedIn no es Facebook

No creo que haya muchas personas en LinkedIn interesadas en saber lo que cenaste anoche o cómo te lo estás pasando en tus vacaciones. Últimamente están apareciendo demasiados usuarios subiendo imágenes con frases más adecuadas para una red social que una profesional. Las emociones personales debemos expresarlas en los foros adecuados. Y, desde luego, LinkedIn no es uno de ellos.

No acoses a alguien porque te interese


El acoso en LinkedIn suele estar vinculado a la repetitiva e insistente visita a un determinado perfil cuando te interesa que esa persona te añada o te haga algún determinado favor. Visitar repetidamente un perfil no facilita que se entable el vínculo o diálogo buscado. Probablemente, al contrario, puedes conseguir que esa persona se canse de ti o de tu insistencia y hasta te bloquee o denuncie tu actividad. Respeto.


Estoy seguro que puedes aportar más sugerencias. Espero tus ideas y comentarios.


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